El mundo con 4º mas

¿Cómo influye el cambio climático en el paisaje urbano?

El cambio climático es ya una realidad incuestionable y sus efectos negativos sobre el paisaje urbano tema continuo de debate entre científicos, urbanistas, ecologistas y políticos a la búsqueda de soluciones para mitigar este deterioro. Y dentro del ámbito urbano, uno de los espacios que se ven más directamente afectados por el cambio climático son las zonas verdes.

Los parques y jardines urbanos, que constituyen para muchos ciudadanos el único reducto natural que tienen para aliviarse de los males endémicos de las ciudades, están ahora en peligro por culpa de los efectos que el cambio climático está produciendo. Hoy, los parques y jardines de nuestro entorno están viendo alteradas sus exigencias de conservación debido a los daños caudados por la progresiva contaminación del aire, el aumento de las temperaturas y la escasez de recursos hídricos. En un contexto de crisis dar respuesta a estos problemas es caro y los jardines y parques “verdes” empiezan a ser un problema.

Cambio climatico

La contaminación ambiental

Uno de los factores que determina el nivel de contaminación ambiental de un entorno es el de la calidad del aire, y diversos estudios sitúan la calidad del aire de los núcleos urbanos españoles como unas de las más bajas de Europa. Si a este hecho se le suma el que de por si las ciudades, sobre todo las más industrializadas, no tienen un ambiente muy propicio para el cultivo de plantas al exterior, tenemos ya una de las claves de por qué los parques y jardines de nuestras ciudades tienen serios problemas para mantener una conservación idónea de su vegetación.

Los efectos de la pésima calidad del aire sobre la vegetación de parques y jardines es evidente. El humo hace que el número e intensidad de las horas de sol disminuya y el hollín y los gases se depositan en las hojas reduciendo su labor de asimilación todavía más. Esto contribuye a que árboles y arbustos perennifolios puedan llegar a perder sus hojas, los caducifolios lo hagan antes de tiempo y que tanto la floración como el crecimiento se retrasen. A su vez las hojas pierden todo su lustre debido a la lluvia ácida que las motea como si fueran hongos. Este fenómeno es debido a los anhídridos sulfúricos que emiten algunas industrias y que se combinan en las capas altas de la atmósfera con el agua y caen en forma de diminutas gotas de ácido sulfúrico, quemando las hojas y moteándolas de amarillo. Sin duda, una descripción dantesca, pero real, en ciudades industrializadas.

Vivir con zonas verdes mejorará tu salud

Soluciones a los problemas causados por la contaminación existen. Para evitar la acumulación de hollines en las hojas y el suelo es necesario realizar riegos periódicos muy pulverizados para que arrastren esas impurezas. Para evitar que la tierra se contamine, se pueden pavimentar todas las superficies libres de plantas, pero es costoso y poco estético, por lo que es mejor vigilar la superficie, y cuando se aprecie que hay excesiva acidez, cambiar una capa de unos 15 centímetros por otra nueva, rica en turba y bien abonada. También se pueden replantar todos los jardines y parques con especies resistentes a la contaminación exterior. ¿Quién puede asumir hoy este coste?

La escasez de agua

El déficit hídrico debido a la escasez de lluvias es una de las consecuencias más directas del cambio climático y su influencia en el desarrollo de los espacios verdes urbanos devastadora. Las condiciones para el desarrollo de plantas y árboles en un entorno urbano serán cada vez más hostiles. Las grandes extensiones de césped, que hoy exigimos como parte de una imagen ambiental propia del paisaje urbano, es uno de los componentes que los paisajistas y técnicos de urbanismo ya se están replanteando dado su alto consumo de agua de riego. La sustitución del arbolado es otro ítem que ya está sujeto a evaluación para privilegiar especies rústicas de menor requerimiento hídrico.

Sevilla.-Paseo Marques del Contadero.Un proyecto equivocado

Todos estos cambios –el uso de otras especies vegetales, la limitación de las zonas con césped y el abandono del cultivo de árboles y plantas con alta necesidad de agua– implican una alteración profunda en la estética del paisaje urbano que deberá ser asimilada por la ciudadanía como parte integrante de un nuevo sistema ambiental urbano que está al llegar.

El aumento de las temperaturas

Los datos proyectados para finales del siglo XXI en relación al cambio climático hablan de un aumento medio de las temperaturas de hasta 4 °C. Aunque faltan bastantes años para el fin de siglo, los efectos de este aumento progresivo de la temperatura ya se están percibiendo en el adelanto de los procesos de brote y floración de muchas de las plantas que habitan los jardines y parques españoles. De momento no están afectando a su supervivencia, pero a medida que aumenten las temperaturas medias su hábitat natural se ira desplazando hacia zonas más frías.

Lo que sí es ya un problema en nuestros parques y jardines, provocado directamente por el aumento de las temperaturas, es la proliferación de plagas que están acabando con especies que hasta ahora tenían una destacada presencia en las zonas verdes urbanas. La expansión del picudo rojo estos  últimos años por toda la costa mediterránea es un claro ejemplo del peligro que supone para el medio ambiente la expansión de este tipo de plagas. El picudo rojo ataca a diferentes especies de palmeras, invadiendo sus troncos para alimentarse hasta perforarlos, causándoles la muerte al igual que el picudo negro que ataca a las agavácea y aloaceae.

Barcelona.-Parc Cervantes

Otro ejemplo en este sentido es el de la procesionaria del roble. Un estudio de la Organización Holandesa de Investigación Científica revela que la polilla del roble ha comenzado a eclosionar sus huevos más tarde para hacerlo coincidir con el desarrollo de su fuente de alimentación, que son las hojas de los robles, afectadas por el cambio climático. Esta plaga representa un grave problema sanitario ya que los árboles a los que ataca suelen encontrarse en parques públicos, jardines y carreteras. Su hábitat natural es la región mediterránea de Europa, sin embargo en los últimos años se ha extendido hacia el norte y amenaza al norte de Europa, incluidas las regiones nórdicas y el Reino Unido.

La galeruca es otra plaga que afecta los olmos en la actualidad, ya desaparecidos los que fueron atacados de grafiosis “enfermad holandesa del olmo, y así muchas otras plagas aparecidas en los últimos años.

El futuro

Es evidente que los trastornos producidos por el cambio climático están aquí, y que en el futuro sus efectos irán en aumento. La solución global al problema es muy compleja, pero en lo que hace referencia al desarrollo del paisaje urbano el futuro debe pasar por la puesta en marcha de estrategias de ordenación del territorio y de planes urbanísticos que presten una atención especial a la información climática y a los efectos del cambio climático, de forma que las propuestas de ocupación y distribución en el territorio de los distintos usos y actividades integren entre sus objetivos impedir y prevenir la degradación de los recursos naturales con influencia negativa sobre el clima, a la vez que tengan en cuenta el mejor aprovechamiento y adaptación a las características del clima y a los efectos del cambio climático.

Qué mejor idea que combatir el cambio climático utilizando la naturaleza.

Solo así los parques y jardines de nuestras ciudades podrán seguir siendo un auténtico “pulmón verde”.

El cambio climático y nuestro modo de vida

La NASA informó recientemente que abril de 2017 fue el segundo mes más caliente de los últimos 137 años de registro mundial, con temperaturas medias un poco menores de abril de 2016, el mes más caliente registrado. Las temperaturas altas registradas son parte de una tendencia de los patrones cada vez más calientes del tiempo que ahora están comenzando a afectar regularmente comunidades  a nivel nacional.

Las altas temperaturas anuales promedio están vinculadas al aumento del carbono atmosférico, que ahora también alcanza un máximo de 406 partes por millón y la escalada. Una preponderancia de científicos climáticos vincula el calentamiento global a la quema humana de combustibles fósiles y otras emisiones de gases de efecto invernadero, una causa que es vigorosamente disputada por los negadores del cambio climático, pero que está sucediendo, sin embargo, a escala global. Nuestro clima está cambiando drásticamente, y tendrá un impacto sustancial en nuestras propias comunidades y nuestra nación.

Los problemas para los parques y la recreación que resultan del cambio climático no se alteran si los cambios en nuestro clima son causados ​​principalmente por los seres humanos. No importa cuáles sean las causas, los impactos son innegables y seguirán afectándonos durante muchos años, si no durante muchas generaciones, con una severidad cada vez mayor. Debemos comenzar ahora a desarrollar parques resilientes al clima que sean capaces de adaptarse a los cambios que están ocurriendo y mitigar los impactos lo mejor que podamos.

Techos vegetalizados.-Living-roofs

Cabe señalar que no todos los impactos del cambio climático son negativos. De hecho, algunos pueden ser beneficiosos para ciertos segmentos de nuestra industria  porque el cambio climático seguramente cambiará la cara de la recreación al aire libre como la conocemos ahora. Como lo hace, puede haber oportunidades significativas para los innovadores y los empresarios. Sin embargo, negar que los cambios climáticos están ocurriendo o minimizar la importancia de los cambios que están teniendo lugar no alterará el hecho de que debemos lidiar con estos impactos ahora. Y los impactos más significativos del cambio climático son aquellos que afectan la salud humana.

El cambio climático es quizás el mayor desafío de salud que enfrentamos en este siglo.

No queremos ser demasiado alarmistas, pero esto es realmente una situación alarmante. Es tan importante como cualquier cosa que hemos enfrentado en una escala global. ¿Es cierto? No, pero las probabilidades son muy altas. “Minimizar o ignorar los peligros no tiene sentido”   “Nosotros compramos seguros de hogar para protegernos contra incendios, inundaciones y otros peligros. ¿Por qué no actuar con el mismo cuidado cuando se trata de nuestra salud? “Howard Frumkin, profesor de ciencias de la salud ambiental y ocupacional y ex decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington.

“Estamos comprometidos a asegurar que la nación conozca los efectos del cambio climático sobre la salud. Si alguien no cree que este es un problema grave, se están engañando a sí mismos. “Dr. Georges Benjamin, Director Ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública (APHA)

Cubiertas-verdes en pendiente

“El aumento de las temperaturas causantes de las olas de calor y los efectos de las islas de calor urbanas. Mosquitos – disminución de la calidad del aire, aumento de las inundaciones y tormentas, alimentos e infecciones relacionadas con el agua, todo lo cual puede tener impactos significativos en la salud física y mental “.” Estas condiciones pueden conducir a múltiples intersecciones. Por ejemplo, en días extremadamente calurosos, sus recursos de salud pueden agotarse y no puede recuperarse tan rápido como podría hacerlo. Es más difícil respirar, y usted es más susceptible a la contaminación del aire. Las partículas y el ozono del suelo lo afectan más. “Y si esto no fuera suficiente,” El estrés crónico y la ansiedad están ahora ligados al cambio climático y empeoran las condiciones de salud ” dice Surili Patel, Gerente de APHA.

Los más afectados por el cambio climático son a menudo los que  no tienen capacidad para hacer algo al respecto, “El cambio climático es ciego a la raza, la etnia y el género.”

“Los niños, los ancianos y los más necesitados son los más afectados. Varía con el peligro, pero en el caso del calor extremo, estas poblaciones no pueden hacer nada al respecto. No pueden disipar el calor y no pueden tomar medidas para salir del  mismo”.

Los trabajadores al aire libre también están en la línea de frente de calor extremo, y los problemas asociados con él, como la contaminación del aire, magnifican los impactos en la salud. El cambio climático empeora las condiciones de salud crónicas, por lo que se agravan las alergias, el asma y otras afecciones.

Verde ambiental-Techos verdes.- Copenhague

Los mayores impactos negativos del cambio climático están realmente determinados por el lugar y son específicos del lugar y dependen del camino. Por ejemplo, en los casos de intentar adaptarse al calor extremo, las personas pueden no estar preparadas, no son educadas ante los peligros y son susceptibles a factores locales que empeoran las condiciones, como la falta de aire acondicionado o temperaturas nocturnas muy altas.

No podemos olvidarnos de los peligros al animar a los niños a salir en días de calidad de aire con alerta roja y cuando las temperaturas superan los  40º regularmente en muchas ciudades  durante el verano en el Sur. Nuestro reto es poder adaptar nuestra programación y actividades regulares y aun así ser capaces de sacar a los niños al aire libre en la naturaleza de una manera saludable y segura, no podemos tenerlos confinados a las casas.

“Estamos tratando de crear un sistema de parques “climáticamente inteligente” basado en las funciones ecológicas de los extraordinarios espacios verdes que sus parques protegen en la zona urbana de mayor densidad  “.

Los parques desempeñan importantes servicios ecosistémicos – Limpiar el aire y filtrar el agua – que puede no ser reconocido. “Nuestros parques son más que bonitos espacios verdes y grandes lugares para recrear, son esenciales para la salud y estamos deliberada y deliberadamente tratando cómo podemos mejorar la salud todos los días”.

“Debemos repensar las formas en que hacemos las cosas en los parques y en la recreación. Para superar condiciones extremas de calor, necesitamos rehacer nuestros programas. Las actividades públicas se pueden programar temprano en la mañana o al atardecer. Los parques necesitan cerrarse durante días de calor extremo y aire contaminado. Necesitamos suministrar agua a cualquier persona que practique deportes o que se recupere en días muy calurosos. Tenemos que volver a entrenar a los gestores y administradores de parques sobre cómo adaptar las actividades a esas condiciones. En una escala más grande, necesitamos repensar el paisajismo en los parques, reduciendo las plantas y árboles que producen altas cantidades de alérgenos y polen. Debemos repensar el manejo forestal en los parques, especialmente para los bosques urbanos”.

“Somos la primera generación en sentir los efectos del cambio climático, y quizás seremos los últimos en tener la capacidad de tomar medidas efectivas”.

Cubierta-verde-intensiva

“Queremos que todos los ciudadanos comprendan los efectos del cambio climático en la salud, y queremos movilizar al público a la acción”. Los parques pueden y juegan un papel muy importante,

“Los parques y la recreación permiten a las comunidades reducir las vulnerabilidades de la salud. Un ambiente saludable, ejercicio diario y mejoras en la salud mental pueden ayudar a reducir el riesgo de exposición a enfermedades. Los parques puede ser un reductor de riesgo al permitir que las personas de todas las edades se vuelvan más saludables”

“Hay otro servicio importante que los parques  pueden proporcionar”,

“Los servicios de los ecosistemas se ven con demasiada frecuencia como una mejora de la calidad del agua o del aire o del hábitat para la vida silvestre. Rara vez se ven áreas de parques y recreación en términos de servicios de salud que en un tiempo ya habían sido… Si comenzamos a mirar los parques como higiénicos centros de salud y cuantificar los resultados, podemos obtener una imagen mucho mejor de lo importante que son para la salud y el bienestar de cada comunidad y las personas que viven en ellos. Los parques son esenciales en nuestra defensa contra el cambio climático”.

por Reich Dales es vicepresidente de Iniciativas Estratégicas de NRPA.